rotulo AÑO 1, NÚMERO 1.     ABRIL  DE  2.009
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Curiosidades  Página número 2 de Curiosidades

ACERCA DE NAVARRO LEDESMA

Un acercamiento a la vida y obra de la persona que da nombre a la avenida en la que se ubica nuestro colegio.

Por José Luis Ferrer Alférez

Muchas veces desconocemos el por qué una calle lleva tal nombre o, quién fue o es, la persona a la que se honra concediéndole su nombre a una vía de nuestra ciudad. En nuestro caso, este artículo sólo pretende ser una escueta biografía que nos acerque a la figura de Navarro Ledesma.

retrato Navarro Ledesma
Francisco Navarro Ledesma, oleo de Santamaría Marceliano, colección del Ateneo de Madrid

Francisco Navarro Ledesma nace en Toledo, el 4 de septiembre de 1869 y fallece repentinamente, de un ataque al corazón, en Madrid, el 21 de septiembre de 1905, curiosamente justo cien años antes de que nuestro Centro comenzara su andadura y año, en el que se cumplía el tercer centenario de la publicación de la primera parte de Don Quijote de la Mancha, un año importante para la historia de la Literatura Española y para los cervantistas.   Y el caso es, que a este profesor y escritor se debe una excelente biografía, “El ingenioso hidalgo Miguel de Cervantes Saavedra”, publicada en 1905 y cuyos primeros capítulos vieron la luz en forma de entregas semanales en “Los Lunes” de “El Imparcial”, un importantísimo diario de aquella época.   Esta obra supuso en su tiempo, una aportación importante al conocimiento de la existencia del Príncipe de los Ingenios, y, admirablemente escrita, todavía hoy es referencia obligada y ejemplo de biografías literarias que buscan rescatar la realidad palpitante de un ser humano.

Como quiera que las letras casi nunca han dado para vivir, Francisco Navarro dirige su vida profesional hacia la función pública, opositando al cuerpo de archiveros y dirigiendo como tal, el archivo de Alcalá de Henares y el Museo Arqueológico de su ciudad natal.  Pero en su interior bulle la necesidad de transmitir su visión de los clásicos, de los orígenes del castellano, del “Mio Cid”, de la historia de España, del teatro de Lope de Vega, ...   Prepara oposiciones al cuerpo de catedráticos de instituto, obteniendo la cátedra de Literatura en el madrileño instituto de San Isidro, centro de reconocido prestigio y cantera de ilustres personajes del mundo de las letras, las artes, las ciencias y la política.   Es entonces cuando publica varios libros de texto: “Lecciones de Literatura”, “Lecturas literarias” y otros, que acreditan el buen gusto, claridad expositiva y capacidad de comunicación de su autor.  Excelente escritor, colaboró mucho en periódicos y revistas y, una vez instalado en Madrid, conoció la vida literaria y asistió a celebraciones, conferencias, actos, tertulias... Entre estas últimas la que se reunía en el Nuevo Café de Levante, en la calle del Arenal, a la que acudían José Zahonero, Emilio Ferrari, Julio Puyol, Ángel Ganivet...    Amigo de sus amigos, mantenía una abundante correspondencia epistolar de la que se conserva la que mantuvo con Ganivet y con José Ortega y Gasset, en la que puede verse como la lectura de la biografía cervantina de Navarro va impulsando la creación orteguiana de las “Meditaciones del Quijote”.   Famoso conferenciante, fueron muy elogiadas y recordadas especialmente, las que dio sobre su amigo Ganivet tras su muerte y, poco antes de morir él mismo, la que ofreció el año del tricentenario de la edición de la primera parte del Quijote, en el Ateneo de Madrid, de cuya sección de literatura era presidente, con el título de "Cómo se hizo el Quijote". Fue uno de los fundadores de ABC y colaboró en revistas como “La Lectura” y “Blanco y Negro”.

Hombre adelantado a su tiempo, su temprana muerte le impide llevar adelante proyectos que esboza en la última carta que le escribe, un mes antes de su fallecimiento, a su amigo Benito Pérez Galdós.   En la misiva se muestra fascinado por el horizonte de triunfos que ante sí veía: "Tengo muchos y grandes proyectos...    El Lope lo prepararé este invierno si los menesteres de la prensa me dejan respirar un poco. Luego quisiera hacer un libro más pequeño del Arcipreste, y otro de Don Álvaro de Luna. Además, proyecto una Historia de la Literatura Femenina Española, para sacar de su error a las gentes, creídas de que en España, las mujeres no han hecho nunca más que rezar y multiplicarse." Antes y después de estos planes frustrados por la muerte, escribía conceptos originales e interesantes acerca de su método escolar en las proyectadas conferencias. Hablando del itinerario que pensaba recorrer por las tierras de Castilla, decía: "Yo quisiera que en todas las conferencias hubiese que emplear el aparato de proyecciones; meter las ideas a las gentes por los ojos, pues éstos son el único sentido despierto en España, gracias a las corridas de toros, donde la buena vista es lo principal (y también a los autos de fe). El oído ya está mucho más descuidado, como sentido posterior, progresivo y más intelectual. No podemos esperar gran cosa de la atención auditiva, por lo cual es preciso manejarse excitando la atención visual."

Como podemos comprobar, hace ya más de cien años que Navarro Ledesma nos hablaba de la necesidad de profundizar en lo que hoy llamamos coeducación y en la utilidad de las nuevas tecnologías, lógicamente, las de su época.   Es curioso también, que la calle que lleva su nombre, se haya convertido con el devenir de los años, en una de las avenidas más modernas y pujantes de nuestra ciudad, quizás, como compensación a ese desdeñoso olvido, que en nuestro país, se somete a las personas cuya principal finalidad en la vida es la de educar y enseñar.   Sirvan pues estas líneas, como un pequeño homenaje a la memoria de quien fue un maestro de maestros: Francisco Navarro Ledesma.


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